En la actualidad, un porcentaje superior al 50 % de jóvenes latinoamericanos tiene como objetivo a mediano y largo plazo tener su propio negocio con el fin de alcanzar la tan anhelada libertad financiera.

Esta fuerza de trabajo ha demostrado tener la voluntad y la creatividad para impulsar y dar forma a ideas innovadoras e incluso revolucionarias. Los mercados son, hoy en día, espacios dinámicos y en constante evolución, donde se reúnen y prosperan un conjunto de elementos y empresas con objetivos y potencialidades diferentes.

No hay una receta mágica para que determinado modelo o plan de negocios funcione, sin embargo, es posible y necesario trazar una ruta de trabajo y ejecutar acciones efectivas orientadas al logro de los objetivos de una planificación estratégica adecuada.

La administración exitosa de toda empresa o emprendimiento requiere ir más allá del desarrollo y oferta de un determinado producto o servicio. De hecho, cualquier proyecto financiero, personal, profesional o comercial, comparte una serie de factores en común: Análisis, organización, planificación, dirección, control y retroalimentación.

En el caso particular de las compañías debemos incluir otras áreas como tesorería, operaciones comerciales, producción, la mercadotecnia, el proceso de atención al cliente y la gestión del talento humano o recurso humano. Todos estos aspectos son clave dentro de cualquier organización y cumplen un rol fundamental en la consecución de los objetivos y metas a largo plazo.

Si eres nuevo en el mundo empresarial, pero tienes una idea de negocios que quisieras desarrollar muy pronto, te sugiero leas este post, aquí podrás encontrar algunas recomendaciones y datos útiles aportados por personas con experiencia en el área financiera para comenzar a emprender.

Elabora un plan

Una de las cosas más difíciles de hacer para cualquier emprendedor es elaborar un plan de negocios. Muchos creen que con una buena idea y algo de financiamiento, todo lo demás es fácil, pero no es así.

Antes de presentar tu idea de negocios a cualquier inversionista potencial, asegúrate de tener una estrategia bien desarrollada. Toda empresa pasa por distintas fases y cada una requiere de un tratamiento específico para poder pasar a la siguiente etapa.

Es importante elaborar un documento donde quede claramente plasmada tu visión de la empresa, debes tratar aspectos como el mercado, el cliente objetivo, política de precios, cadena de comercialización (plaza), el perfil del personal en cada una de las fases del negocio, proyecciones, expectativas, etc. Esta parte que puede parecer muy tediosa y poco interesante es vital para la organización, se trata de la planificación estratégica que por lo general contempla los próximos 5 años.

Ahorra antes de comenzar

Muchos jóvenes empresarios se sienten desalentados porque su negocio no tiene la rentabilidad esperada en los primeros seis meses y terminan abandonando la idea aun cuando ya tenían una cantidad importante de dinero invertido.

Es normal que durante los primeros meses e incluso los primeros dos años la empresa genere cierta pérdida o utilidades, esto no quiere decir que sea un fracaso. Por eso es importante una buena planificación financiera. Antes de hacer el lanzamiento, asegúrate de haber ahorrado el dinero suficiente para mantener la operativa de la empresa, sin afectar tus finanzas personales.

Todo negocio tiene varios riesgos, pero ese no debe ser un factor estresante. La preparación es clave porque desde el inicio comenzarás a generar gastos y, probablemente, los ingresos sean insuficientes.

Para paliar un poco esta situación, elige el momento de lanzar tu emprendimiento con cuidado. Utiliza la información del estudio de mercado para determinar cuándo es más conveniente y rentable iniciar operaciones. De esta forma, te aseguras de aumentar al máximo las ganancias, tomando en cuenta que eres una compañía joven sin cuota de mercado aún.

El dinero es importante, no lo pierdas

Es imperativo desarrollar e implementar una política de pagos y cobros efectiva, atendiendo a las necesidades de la empresa y las variables del mercado. Si no tienes conocimiento en la materia, te recomiendo que busques asesoría profesional en temas mercantiles y fiscales.

Elabora un contrato donde queden estipuladas las condiciones de cada operación, venta, liquidación y entrega; es recomendable que, desde el primer momento, automatices la gestión de cobros y pagos mediante la utilización de herramientas tecnológicas certificadas para la administración de la cobranza, así como la contratación de personal calificado para el manejo de estas.
Recuerda que una mala administración del dinero puede llevarte al fracaso de forma rápida. No importa si tienes un excelente producto, una política comercial efectiva o una excelente estrategia de marketing, debes dar prioridad a la parte financiera, mantén un buen flujo de caja y no solicites créditos que no necesitas o que no puedes pagar, ya sean comerciales o personales como: créditos de tipo bancarios o prestamos solo con DNI.

Cuando solicitar un crédito

El tiempo idóneo para solicitar un crédito comercial depende de la fase en que se encuentre tu negocio y los objetivos que tengas en el corto y mediano plazo. Muchas personas prefieren el crecimiento rápido antes que la estabilidad, esta decisión no solo es equivocada, sino también peligrosa.

Cualquier tipo de endeudamiento conlleva serios riesgos. No sería apropiado la solicitud de un crédito y la implementación de un plan de expansión, cuando todavía la empresa no es estable. Antes que todo, maximiza los beneficios de tu estrategia actual de negocios, expande tu cartera de clientes y asegúrate un nicho en el mercado.

Cuando estés seguro de que tu compañía tiene una demanda fija, planifica y amplia tus horizontes, busca financiamiento, selecciona y contrata a las personas que te pueden ayudar a llevar a cabo tu visión y desarrolla un plan de gestión para resguardar los intereses de la organización y evitar sobresaltos.

Invierte en ti

El principal recurso de la empresa eres tú, así que invierte dinero en tu formación, en el desarrollo de tus habilidades y destrezas, no solo en la parte de negocios (funcionamiento y perfeccionamiento del modelo), sino también en la de finanzas. Aprende a invertir, ahorrar, presupuestar gastos y distribuir las ganancias, …