Hoy por hoy, todo el mundo parece estar en crisis, unos países en peores condiciones que el resto. Los índices de miseria parecen, por lo menos para el ciudadano corriente, haber aumentado y creo que este punto en particular tiene dos aristas fundamentales.

Desde el punto de vista objetivo, estamos viviendo en el mejor periodo de la historia del hombre, los avances de la tecnología de la información han hecho posible numerosos cambios y procesos de transformación a nivel social, económico, político, ambiental, financiero, etc. Los índices de pobreza han bajado en muchos países, pero en otros, han subido de manera súbita y alarmante, el drama social que están experimentando algunas personas en el continente sólo es comparable con las experiencias sufridas por las personas durante la Gran Depresión, e incluso, me atrevería a decir, que es mucho peor.

Desde el punto de vista subjetivo, creo que la oportunidad de ver y estudiar como avanzan algunas regiones del mundo ha creado ciertas expectativas en los ciudadanos de otras partes del hemisferio. Y no es que esté mal tener sueños y anhelos, en mi opinión debemos incentivar y apoyar las iniciativas que buscan el progreso, la prosperidad y el bienestar de las personas, pero debemos hacerlo desde la realidad, tomando en consideración las características y los eventos que definen el contexto.

El problema con las falsas expectativas o falsas esperanzas es que pueden dar lugar a un profundo sentimiento de desespero cuando los objetivos originales no se logran. Este fracaso personal puede ocasionar algunos trastornos, tanto físicos como mentales y lo que es más contraproducente aún, parálisis.

En tiempos de crisis, la parálisis y la falta de toma de decisiones efectivas en el momento puede tener consecuencias muy graves, no sólo a nivel personal, sino también familiar. De esta forma, siempre es oportuno prepararse para las situaciones difíciles y complicadas, porque las habrá, con el fin de mitigar el impacto, reducir los problemas y mantener una buena calidad de vida.

Para mantener la salud financiera, el estado de solvencia y aumentar la liquidez a un nivel óptimos resulta apropiado la formulación de un plan. La planificación estratégica no es solamente una herramienta de las empresas y las grandes transnacionales. La mayoría de las personas toman cientos de decisiones en el campo de las finanzas diariamente, desde la compra del mercado hasta la inscripción de los niños en tal o cual colegio, o la compra de una casa, por citar solo algunos ejemplos. Si esto es verdad ¿por qué no planificarlas?

La formulación de un plan requiere de una serie de pasos previos y la definición clara de los objetivos a corto, mediano y largo plazo. Es importante conocer con qué recursos contamos, es decir, cuál es el punto de partida o salida y hacia dónde vamos, la llegada.

Como en todas las organizaciones, la elaboración de una adecuada planificación, adaptada a las circunstancias del momento, capaz de predecir hasta cierto grado los eventos del futuro y anticipar correctamente nuestras necesidades, es necesario el análisis previo de la situación; en el caso en particular, en lo que se refiere al tema de las finanzas personales, debemos examinar cuidadosamente cada aspecto del comportamiento financiero, individual (personal) y también familiar.

La finalidad de este examen es determinar en dónde hay o puede haber problemas a fin de diseñar y ejecutar las medidas correctivas para garantizar el estado de bienestar y el equilibrio entre los factores.

A continuación, estudiaremos algunas recomendaciones para ayudarte a manejar de forma más eficiente tus finanzas personales, aun es tiempo de crisis.

Formula un presupuesto personal o familiar

Como ya habíamos comentado un presupuesto es una herramienta muy útil y, además, necesaria para la adecuada gestión financiera.

Es un programa a futuro, que te permitirá planear o prever tus ingresos y gastos en un lapso determinado que puede ser un mes o un año.

Para su elaboración, determina cuáles son tus gastos (variables y fijos) y cuáles son tus ganancias. Con estos datos, haz las proyecciones sobre ingresos y egresos que creas correctas para el próximo mes o meses, muchas familias hacen dos presupuestos, uno mensual y otro anual.

Si tienes problemas de liquidez, corta de un solo tajo cualquier gasto innecesario. El principal objetivo de un presupuesto es mantener el flujo constante de dinero (flujo de caja), es decir, que las cuentas queden en saldos positivos, para lo cual debemos asegurarnos de que los ingresos o las ganancias sean mayores a los egresos o los gastos.

Abre tu mente

En tiempos de crisis, no todo es malo. Seguramente te encontrarás con varias oportunidades de negocio, solo debes estar dispuesto a tomar riegos y a abrir tu mente a nuevas experiencias.

Por lo general, es difícil sacar a las personas de su zona de confort, pero para crecer y alcanzar las metas, debes estar dispuesto a intentar cosas nuevas todos los días.

Esta es la época de los emprendimientos, de las ideas innovadoras, de lo posible. Utiliza los medios disponibles, los obvios y los no tan obvios, para crear una o varias fuentes de ingresos.

Por ejemplo: En países donde la inflación o el aumento constante de los precios de los bienes y servicios en un serio problema, muchas personas han buscado refugio en las criptomonedas, las inversiones en divisas o moneda extranjera.

Cancela tus deudas

Si no tienes mucho dinero o si estás atravesando por una crisis económica global procura liquidar todas tus deudas, por lo menos aquellas que representan un mayor gasto como: tarjetas de crédito/préstamos hipotecarios.

Casi nunca es bueno solicitar extensiones de crédito o préstamo, ya que, a mayor tiempo, más intereses, más dinero.

Reduce al menor número posible tus líneas de crédito. Si tienes una emergencia o un imprevisto que no puedes solucionar con los recursos disponibles, tienes la opción de solicitar créditos sin intereses en Argentina, son rápidos, cómodos y el costo es menor a otros tipos de financiamiento.

No pagues deuda con más deuda. Reajusta tus gastos o trata de aumentar tus ingresos.