Llevar el control de tus finanzas es una tarea que a primera vista puede parecer complicada, pero es la única alternativa para saber a qué rubros estas destinando tu dinero con mayor frecuencia y en qué cifras.

Aspectos como realizar los pagos en los tiempos estipulados, tener un trabajo y cumplir con tus deberes de forma adecuada son algunos de los que más debes tener en cuenta debido a que si no lo haces, puedes llegar a tener serias dificultades.

Frecuentemente, muchas personas inician sus vidas financieras sin ningún tipo de conocimiento y dejan sus finanzas a la suerte, sin mecanismo alguno para el seguimiento apropiado de sus ingresos y gastos.

Debido a este panorama, se generan una serie de inconvenientes que comúnmente agobian a quienes no poseen el control de sus finanzas personales, desconociendo que hay muchas formas de retomar el control de sus vidas financieras.

Por lo general esta serie de problemas se presentan debido a 4 situaciones que están comúnmente relacionadas a malas prácticas con el manejo de los recursos.

Cuatro malas prácticas en las finanzas personales

En primer lugar, una de las situaciones que más causa problemas financieros es la falta de previsión, es decir, frecuentemente las personas no piensan a largo plazo en los posibles escenarios que puedan surgir a causa de sus decisiones financieras actuales.

Por lo anterior, siempre es recomendable estar preparados con anterioridad ante posibles eventualidades, gastos imprevistos así como también proyectar la posibilidad de contraer obligaciones financieras (deudas) considerables a futuro.

Una herramienta que te permitirá suplir esta necesidad (estar preparados) es elaborar un presupuesto que se ajuste a tus necesidades y a tu flujo de ingresos y gastos.
Otras recomendaciones frecuentes serian buscar asesoría financiera personalizada con personas expertas en el manejo de las finanzas y destinar una parte de los ingresos a la generación de un fondo de ahorro personal que sirva como respaldo.

También es necesario tener siempre presente que un puesto de trabajo no es para toda la vida, ante lo cual deberemos tener un plan b en caso de emergencias.

En segundo lugar, otro de los problemas o situaciones más frecuentes que se convierten en motivo de apuros económicas suele ser el exceso de gasto al disponer (para este propósito) más recursos de los que se ganan.

Esta situación puede deberse (en algunos casos) a patrones de comportamiento compulsivo ante las compras o a que no se lleva un control adecuado de cuánto dinero se devenga mes a mes.

Como sugerencia para no caer en este problema, suele ser recomendable que estipulemos un margen de gasto en nuestros presupuestos y mantener nuestras finanzas en buenas proporciones con relación a nuestro nivel de ingresos y flujo de caja (efectivo).

De esta forma, también estaremos en pleno conocimiento de que gastos suelen ser necesarios y cuáles no lo son. Otra buena opción suele ser automatizar los pagos fijos más importantes para no caer en la tentación emplear estos recursos en rubros innecesarios por simple capricho.

En tercer lugar, y no por ello menos importante, encontramos que otro de los problemas que suele presentarse en contra de las finanzas personales, es el nivel excesivo de endeudamiento.

Generalmente, el sobreendeudamiento se presenta por el uso excesivo de productos financieros como tarjetas de crédito, solicitud frecuente de créditos o préstamos a entidades financieras y el mal manejo del flujo de caja (efectivo).

Como recomendaciones para evitar caer en este tipo de situación, te contamos que debes comenzar por discernir cuáles son las necesidades reales y cuáles no.

Esto te permitirá establecer prioridades y hacer un uso más adecuado de tus recursos en pro de disminuir tu endeudamiento y/o evitar contraer más obligaciones financieras.

Otra recomendación es que si definitivamente requieres acudir a un crédito, debes comparar ofertas de préstamos para saber qué opción se ajusta más a tu capacidad de pago y cuál es la que te ofrece condiciones más flexibles.

En caso extremo y de ser necesario, evita a toda costa el uso o la tenencia de tarjetas de crédito y efectuar tus pagos solo con los ingresos que percibas y que queden disponibles luego de solventar tus necesidades básicas.

Finalmente, en cuarto lugar, otra de las situaciones que comúnmente afectan a personas en todo el mundo es la falta de liquidez, es decir la insuficiencia de dinero en efectivo o ingresos insuficientes para cubrir las necesidades básicas y los gastos.

Factores externos como el alto costo de vida, la inflación, impuestos y el encarecimiento de productos y servicios de primera necesidad suelen ser aspectos que contribuyen a que este tipo de situaciones se presenten.

Opciones y soluciones

Para subsanar este problema, una de las cosas que debes considerar es un mecanismo alternativo que te permita generar ingresos adicionales. Formas de hacer un capital adicional hay muchas, pero esto siempre dependerá de lo que estemos dispuestos a realizar en pro de ello.

Una buena recomendación podría ser evaluar qué artículos u objetos presentes en nuestro hogar se encuentran en desuso y colocarlos en venta. Así podríamos contar con un dinero adicional para pagos y algo de espacio extra en nuestro hogar.

También podrás optar por ofrecer servicios ocasionales como catering si la gastronomía es lo tuyo, u optar por solicitar un aumento de tus ingresos en tu actual puesto de trabajo.
En caso de no contar con un empleo estable, es más que recomendable que te esmeres en conseguir uno para poder aliviar tu tren de gastos.