Estar preparado es siempre la mejor estrategia para enfrentar cualquier clase de problema financiero. Por más estabilidad que tengas en la actualidad, esto puede cambiar de repente al perder tu empleo. En esos momentos, la frustración y el pánico pueden afectar tu capacidad de tomar decisiones financieras. Para que esto no suceda, a continuación están las siguientes recomendaciones:

Hacer un balance de patrimonios, pasivos y activos

En caso de desempleo, lo primero que debe tener en cuenta es ¿cómo están mis finanzas? no hay otra forma más sencilla de responder esta pregunta que abrir una hoja de Excel y hacer un cuadro con tres columnas: liquidez, ahorro y deudas. De forma detallada escribir cada una de sus productos financieros: cuentas de ahorro, fondos de ahorro, acciones, inmuebles, cuenta del fondo de pensiones e incluso lo de la alcancía. Revisa cuánto dinero tienes en cada uno de ellos, solicita extractos y certificados, de esta forma tendrás información precisa. Después de relacionar el dinero a cada uno de ellos asociarlos a la categoría que corresponde. Al saber con cuánto dinero cuentas, es más fácil deducir por cuánto tiempo puedes estar tranquilo.

Ahorrar para tiempos difíciles

Si cuando tenías un empleo no fuiste lo suficientemente precavido para ahorrar un monto mínimo que cubra tus gastos durante seis meses, lo más seguro es que no vas a estar tranquilo en ningún momento. Si no eres una persona disciplinada para programar ahorros, puedes recurrir a las cuentas de ahorro, carteras colectivas o fondos de empleos que incentivan un ahorro mínimo mensual para estos casos.

Asegura el pago de los créditos

Lo ideal es no endeudarse más de lo que gana en un mes. Si gasta más en las deudas en tarjetas de crédito y a créditos de libre inversión, lo más probables es que estés en crisis al momento de perder tu empleo. Procura siempre ser puntual en tus pagos e intentar pagar más que el pago mínimo en la tarjeta de crédito.

Igualmente, estos productos financieros ofrecen asegurar el pago de las cuotas en caso de no tener empleo. Al momento de adquirir un crédito, la mayoría de los bancos ofrecen a sus clientes esta opción y esta sólo se hará efectiva bajo ciertas condiciones, principalmente si la pérdida del empleo fue involuntaria y no sobrepasa seis cuotas. Generalmente, la cobertura suele ser para créditos de libre inversión y tarjetas de crédito, y no se conoce de ningún caso para crédito hipotecario.

Aprovechar los beneficios de las tarjetas de crédito

Una recomendación muy importante para cuando estés desempleado es evitar endeudarse más. Por este motivo, debe limitarse el uso de las tarjetas de crédito o si es el caso, la cancelación total de estas. La incertidumbre es un buen motivo para detenerse y analizar los posibles efectos que tenga contraer más deudas con intereses. No obstante, hay una forma de aprovechar las tarjetas de crédito para que ahorres dinero. Con descuentos, promociones y puntajes acumulados puedes ahorrar o redimir en cosas que de verdad necesites, como alimentos.

Cancela membresías y suscripciones

Cuando estabas recibiendo un salario fijo mensual, es normal darse lujos entre los que se incluyen membresías en el gimnasio y suscripciones a periódicos y revistas por ejemplo. Sin embargo, al momento de perder tu empleo se convierten en un gasto que se puede eliminar sin causar grandes problemas para tus finanzas. Puedes encontrar nuevas alternativas para recibir los beneficios de estas membresías sin tener que pagar dinero.

Es hora de utilizar los bonos o cupones de regalo

Si estabas pensando en acumular tus tarjetas de regalo o bonos, ahora es el momento donde debes utilizarlo. Por falta de tiempo o por conveniencia a veces olvidamos que nuestro jefe o familiar nos ha regalado esto para ahorrar. No olvides cambiarlos por elementos o productos necesarios para tu supervivencia en estos momentos de crisis.

Reducir gastos en alimentación

Desafortunadamente ya no te puedes dar el lujo de salir a cenar con familia o amigos, todo lo que puedes ahorrar en alimentos se puede utilizar para otros gastos importantes. Esto no quiere decir que debas comprar menos comida, sino asegurarte de comprar solo lo necesario evitando los lujos. De la misma forma intenta no comprar alimentos de marcas costosas. Tal vez no estés acostumbrados a ellas, pero debes recordar que este proceso de transición no será para siempre. Además puedes reforzar un nuevo régimen alimenticio saludable y a la vez económico reduciendo el uso de especias y salsas a acompañar.

Solicitar el subsidio de desempleo

Muchos países de Latinoamérica cuentan con este recurso para ayudar a los desempleados durante este tiempo. Que no te dé vergüenza acceder a un beneficio que tienen todos como ciudadanos, especialmente si no tienes muchos ahorros y estás buscando todas las alternativas de ayuda económica disponibles. Investiga cómo funcionan en tu país y qué entidad es la encargada de estos procedimientos.

Buscar nuevos ingresos

Existen varias opciones para generar nuevos ingresos temporalmente:

• Trabajos freelance: acepta proyectos de corta duración que permitan ganar algún dinero extra.
• Teletrabajo: es la oportunidad perfecta para darte a conocer como experto en algún campo.
Creditos sin recibo de sueldo: cuando no tienes ahorro y necesitas urgentemente dinero, esta es una forma rápida de obtener dinero sin pagar altas tasas de interés.
• Venta de productos al por menor: te permite tener algunos ingresos vendiendo a tus conocidos y amigos.